Mamá todo terreno.


Por Israel Zepeda

El tiempo es una magnitud física con la que medimos la duración o separación de acontecimientos. Nos permite ordenar los sucesos en secuencias al establecer un pasado, un futuro y un tercer conjunto de eventos que se llama "presente". Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos estamos atrapados bajo sus reglas, pues aún con todos los avances científicos, la humanidad ha sido incapaz de controlar y/o manipular el tiempo. Somos sus esclavos y - no lo neguemos -  siempre vamos contra reloj. Con prisas. Perseguidos por ese fantasma definido por tres manecillas que nos marcan esos inmisericordes deadlines. Es entonces, cuando tenemos los tiempos encima, que deseamos que la ciencia encuentre la forma de controlar el tiempo a nuestro favor... o de tener el súper poder de organización, planeación, ejecución y disciplina de Sandra Río de la Loza

Con 38 años de vida en este planeta, Río de la Loza se desempeña en esta industria de la producción como Production Manager en LDMX. Pero este es sólo uno de los tantos puestos con los que ha sido nombrada a lo largo de su carrera, misma que podríamos decir que comenzó desde una edad muy pequeña. "Desde que cumplí siete años tomé clases de pintura y dibujo, pues desde entonces me gustaba mucho el diseño gráfico y de esta forma comencé a introducirme en este mundo", recuerda. 

Años después, al terminar la preparatoria, decide estudiar profesionalmente la carrera en la Universidad Iberoamericana, de la cual se recibió con excelencia académica (con dedo meñique arriba y toda la cosa). Antes de terminar la carrera, comenzó a laborar en Media Innovations como becaria. Ahí conoció a Beto Levy, quien estaba a cargo del área de innovación dentro de la agencia. "Todo lo que tenía que ver con avances tecnológicos para eventos, como los pabellones interactivos, no existía en México en ese entonces (finales del 2001). Eso me llamó mucho la atención", relata Río de la Loza

Trabajó en Media Innovatios durante seis años. Entró como becaria y fue contratada al paso de seis meses; pasó a ser creativa y a tener sus propios proyectos, para después ocupar el puesto de coordinadora creativa. Fue entonces que aprendió todo lo relacionado con presupuestos, creatividad, incluso a soldar circuitos, programación y mucho sobre el manejo y bondades de los materiales de construcción, así como procesos y estrategias de ventas. En sus propias palabras, fue la mejor maestría y doctorado en la inexistente carrera de producción que pudo recibir. 

"Después de aprender tanto, decidí que no quería pasar el resto de mi vida en una sola agencia. Por ello, entré a la agencia que en aquél entonces era conocida como Banana BTL como Directora Creativa", señala  En esa empresa trabajó durante dos años, en los cuales conoció a quien es hoy su cómplice de vida, Alejandro Vera, quien fungía como productor. 

Al poco tiempo después, quien fuera su mentor en Media Innovations creó su propia empresa, Levytation, en conjunto con Carlos Alazraki. Trabajó ahí durante tres años como su Gerente General hasta que se mudó a Swat, agencia BTL del Grupo Alazraki, con la cual colaboró durante seis años como su Directora de Cuentas. "No le fue muy bien a ésta última. Al llegar el recorte de sueldos, preferí buscar una oportunidad en otra parte", indica Sandra

Su modo de trabajo, más "Montesori" y menos cuadrado, hicieron que sus métodos no fueran del agrado de algunas empresas en la que participó durante los siguientes meses. A pesar de que ella se acepta con un problema de adicción al trabajo (workaholic para los millennials), el "corporativismo" hizo corto circuito con la libertad con la que ella estaba acostumbrada a realizar sus labores. Sumado a eso, su primer hijo comenzaba a resentir su ausencia. "Para de sufrir. ¿Qué necesidad? Intenta ser freelance. Si no te funciona, no pasa nada", le dijo su marido. Al fin y al cabo, la productora siempre ha tenido buena suerte al buscar empleo, pues se coloca a la primera entrevista, no importa qué empresa sea. 

En eso estaba cuando visitó una de las exposiciones del Abierto Mexicano de Diseño en una de sus sedes, Barrio Alameda. Fue ahí en donde se encontró con una de esas amistades que había cultivado años atrás y le comentó su actual situación, que se encontraba indecisa sobre cómo continuar su carrera, pues estaba cansada de la cultura Godín y, al mismo tiempo, debía atender a su familia, así como un emprendimiento suyo, un café en Malinalco de nombre Maruka. "A los dos días, esta persona me contacta, me platica del proyecto que estaba por iniciar. Nos citamos en un Starbucks y a los pocos minutos inició mi aventura como una nueva integrante de LDMX", celebra Río de la Loza (por si no lo habían adivinado, Chava Patiño es el personaje misterioso quien, mientras disfrutaba un café en Barrio Alameda, sabía que las coincidencias no existen, por lo que le abrió las puertas de la firma de producción a Sandra). 

Desde entonces ha sido la artífice de esfuerzos que han resonado en social media gracias a su creatividad y a su empeño. Actualmente atiende cuentas como Grupo Sordo Madaleno, Grupo Galerías, Media Martketing Knowledge Group, Facebook, In motion; ha sido la productora responsable de acciones como Silver Waves y Umbrella Hall en Antara Fashion Hall; el imponente Dragón Marino en Andamar Lifestyle Center; Candados de Amor en Antea Lifestyle Center, entre muchos otros. 

En todos estos proyectos, Sandra no sólo busca a los clientes y los atiende de forma directa, se encarga personalmente de afinar todos los detalles durante toda la pre producción y, sin importarle la hora y el lugar, siempre está presente durante el montaje. No le importa las horas que tenga que invertir, ni qué tan lejos tenga que viajar, pues encontró en la producción una nueva pasión y, en el montaje, una nueva y emocionante aventura, siempre junto con Andrea, su asistente personal, confidente, inspiración y fan número 1 quien la acompaña -casi- a todos sus montajes desde hace más de un año. "Tengo poca experiencia en correr un evento, pero la construcción de experiencias es lo mío. Me encanta formar parte de los montajes. Y si necesito treparme a las grúas y a las trusses, mejor. Soy una productora mamá todo terreno", señala la Production Manager de LDMX, quiene es feliz al poder combinar todas las partes que la conforman, ser mamá desde hace tres años de dos hermosos niños, productora, esposa y, finalmente, emprendedora. 

Al día de hoy no se le conocen límites cuando se trata de resolver pendientes. Ya le pesan un poco los años, pues mantenerse atenta durante 48 horas continuas le cuesta un poco más de trabajo -"la edad", menciona-. Pero aún sus amistades le cuestionan cómo le hace para aguantar tantas horas sin dormir y estar tan fresca como siempre. Su respuesta es simple: ama lo que hace. Y aunque alguien descubra qué color de kryptonita es el que le afecta, en LDMX dudamos mucho que eso la detenga. 

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