Lugares que nos encantan: La Tlaxcalteca



Por Israel Zepeda

Si algo tienen en común el staff de todo equipo que se dedique a la producción es que el desayuno es un momento clave en el día, sobre todo cuando estamos despiertos desde las 3 de la mañana en pleno montaje. Seis horas después es común que los equipos se organicen para buscar ese lugar en donde podamos saciar esa hambre que sólo marca el inicio de un largo día. Y qué mejor que un rico café de olla, acompañado de uno de los tantos platillos orgullosamente mexicanos que jamás nos cansaremos de disfrutar (las quesadillas, gorditas, tlacoyos, chilaquiles y un hermoso etcétera). ¿Gordos? Seguro, pero de que nosotros los mexicanos sabemos comer rico, por supuesto. ¿Ya se les antojó? Entonces vayan a la esquina de Carlos B. Zetina y Avenida Progreso, en la colonia Escandón.

Ahí se encuentra La Tlaxcalteca, una lonchería con más de 15 años de ofrecer a miles de comensales el sabor único, no sólo de las delicias mañaneras de la gastronomía mexicana, sino que por las tardes, ofrece un variado menú a tres tiempos, en donde platillos como la clásica pancita es una de las especialidades de la casa. 



El negocio pertenece a la familia Cervantes, quienes adquirieron el local después de que la panadería que ocupada ese lugar quebrara. Le fue ofrecido a Israel Cervantes, finado patriarca del clan, quien lo tomó sin imaginar que su mujer, Doña Esther, tomaría las riendas del negocio y lo haría uno de los locales con más éxito de toda la colonia. Este negocio es atendido por ella y sus hijos. 

Doña Esther siempre ha sido emprendedora en ese sentido, pues siempre buscó la forma de poner su micro negocio, ya fuera de tamales, tortas en frío, quesadillas, entre otros. Cuando por fin le entregaron el local, hace más de 15 años, se encargó personalmente de adecuarlo a las necesidades de su cocina y de los clientes. 



"En nuestros mejores años vendíamos en promedio 170 comidas en sólo un día. Actualmente el número ha bajado debido a la competencia, pero por lo general, la mayoría de los negocios cierran en poco tiempo. Mucho tiene que ver que la gente ya nos conoce, además de que la sazón de nuestra querida cocinera es difícil de igualar", señala María Cervantez, hija de la dueña y productora en LDMX. 

Para beneplácito de todos en esta industria de la producción, La Tlaxcalteca abre desde las 8 de la mañana y cierra a las 16 horas. El horario es perfecto para aprovechar esa hambre que se multiplica durante las largas horas de montaje de madrugada. Por todo esto es uno de los lugares que nos encantan.





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