Morena mía



Por Israel Zepeda

Recién desempacados de la aventura que nos llevó a cruzar medio país para atender Los Cabos Open of Surf del año pasado y con toda la intención de poner orden en nuestras vidas después de tan increíble y arriesgada aventura, Salvador Patiño comentó acerca de cómo haría de LDMX el equivalente al "dream team" de ensueño que se armó Estados Unidos para ganar las medallas de oro en el basquetbol en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Entre tanta verborrea y prosa aspiracional, mencionó el haber contactado a una persona que, en pocas palabras, era una pistola de altísimo calibre en todo lo relacionado en producción. Y ya para que Patiño describa a alguien con esas exactas palabras - con reverencia incluida - significaba que estaríamos por conocer a una verdadera eminencia en el ramo. Así pues, en un día aciago, ni con mucho calor ni mucho frío, entró por esa puerta del despacho 26 en Barrio Alameda. Vestía un pantalón de mezclilla, una blusa que se veía bastante fresca y unas zapatillas que nos indicaron que, aunque celebramos que la nueva integrante era una mujer "como Dios manda", en poco tiempo nos dimos cuenta que ella manda como Dios

María José Cervantes - Majo - es una productora con más de 20 años de experiencia en el ramo. Ver su currículum es atestiguar aquél dicho que dice que hay mujeres "luchonas y guerreras" por decisión, no por obligación -ni abandono del sexo opuesto-, pues trabaja desde que tenía 14 años, cuando planchaba camisas en una tintorería, para después mudarse con su familia a Tlaxcala, en donde aprendió lo que es el duro trabajo en el campo. Arar, sembrar, segar, cosechar, con botas de trabajo, camisa de manga larga y sombrero de paja, desde las 5 de la mañana hasta después del medio día. "Así me enseñó mi padre, Israel Cervantes. Él siempre tuvo muchos negocios, tiendas, taxis y demás, pero su tierra, sus cultivos, jamás la descuido. Estuve con él y mi familia durante dos años, hasta que salieron chispas entre mi papá y yo. Dejé el campo para regresar a la CDMX", recuerda María. 


A su regreso a la gran ciudad encontró trabajo en una tienda de electrónicos, en donde no sólo vendía los productos, sino que aprendió lo básico en cuanto a reparación y electrónica, al mismo tiempo que quiso seguir sus estudios en la preparatoria. Dados escasos ingresos que tenía en su trabajo, puso a prueba su garganta en uno de los auditorios con mayor audiencia de México, la línea 2 del metro. Acompañada por una amigo de la escuela, Cervantes entonaba los éxitos de los 90 desde Tasqueña hasta Cuatro Caminos y de regreso. Así se hacía de $200.00 por dos o tres horas de trabajo. "Después entré a trabajar en una galería de cuadros, donde aprendí a hacer marcos, reparar óleos, montar cuadros, etcétera. Luego, encontré un trabajo de mesera en la Condesa, donde ganaba mil pesos al día, tan sólo en propinas. Esa época fue bastante buena", indica Cervantes

Tiempo después entró a trabajar como recepcionista a Grupo Alterna, su primera agencia de publicidad. Ahí conoció a quien hasta el día de hoy es su mentor y gran amigo, Eduardo Muñíz, quien le enseñó el fino arte de lo que ocurre antes, durante y después de una producción. "Incluso me enseñó a manejar, a conocer toda la Ciudad de México, a tratar con proveedores... es como mi segundo padre. Si algún día me caso, él caminará conmigo y me entregará a mi futuro marido", asegura. 

Si algo caracteriza a Majo es que cuando ve una oportunidad, no duda en tomarla - fuck the risks -. Por ello, cuando la chica encargada de los castings y manejo de edecanes renunció, ella levantó la mano y pidió el puesto. "No estás capacitada para el puesto, no tienes una carrera", le respondió el director general. "He recibido esas mismas palabras dos veces en mi vida. La primera fue en Alterna y la segunda fue en la siguiente que colaboré con Lalo como su asistente de compras. Cuando él sale de la misma, levanté la mano para quedarme con su puesto, pues sabía todos los tejes y manejes directamente de él. Se me dio un mes de prueba, pero al final la respuesta fue la misma, "gente más capacitada que tu gana 8 mil pesos y no te puedo dar el sueldo de tu ex jefe". Me choca que tu capacidad de trabajar y ser remunerado por ello dependa de un papel, no de tus conocimientos y expertisse en el asunto. Sobra mencionar que, en las dos ocasiones, agradecí la oportunidad y renuncié en ese mismo momento", relata Cervantes

Fue entonces cuando ingresó a Media Innovations, empresa en donde conoció a Sandra Río de la Loza y a Salvador Patiño (quienes hoy fungen como Production Manager y Managing Partner en LDMX, respectivamente). Pero debido a un accidente, perdió su puesto debido a los cambios que ocurrieron debido a la fusión de esta firma con CREA. Fue entonces cuando consiguió colocarse como asistente particular en el SAT. Y, para obtener un puesto mejor dentro de la organización, tomó la decisión de regresar a la escuela y cursar la licenciatura en Derecho. Al paso del tiempo y, debido al ambiente tan hostil y competitivo que se vive dentro de una dependencia de Gobierno, decidió que lo mejor era agradecer la oportunidad y regresar a la industria que tanto le había enseñado, aunque significara dejar trunca su carrera como una prominente abogada. 

"Mi currículum es muy gracioso, pues están listadas cinco agencias, después mi experiencia en el SAT y siguen otras cuatro agencias. Ya son 20 años desde que me metí al mundo de los eventos corporativos y el BTL y, aunque me costó trabajo, sangre y lágrimas, logré ser reconocida como una igual entre otros productores con estudios, carreras, doctorados, especialidades, etcétera. He realizado activaciones que han levantado las ventas de productos en un 200 por ciento; incluso me he aventado a llevar marcas por mi propia cuenta, sin el apoyo de una agencia detrás de mi. Creo que esto fue lo que llamó la atención de Salvador, quien en un inicio quería que me sumara como parte de su equipo comercial. Pero no, lo mío es la producción, es la acción, es el estrés. Chava entendió eso y desde entonces hemos hecho cosas increíbles para marcas como Coca-Cola/ FEMSA, Bellas Artes, Toyota, AT&T, Royal Canin, entre muchas otras más", finaliza Cervantes

Para Majo es muy importante estar rodeada de familia, misma que ve siempre que va a La Tlaxcalteca, el negocio que sus hermanos atienden, siempre bajo la guía de su madre, quien también ha sido un ejemplo de emprendimiento y tenacidad para la productora. Por un lado, tiene el apoyo y cariño de sus familiares, así como el de todos sus compañeros en LDMX; mientras tanto, en casa la esperan ansiosos sus adorados Canelo, Luciana, Cora, GayetaDante y Timoteo, por quienes ella daría hasta su propia vida. No nos extrañaría en absoluto que el maestro Bosé se inspirara en ella para escribir la canción que nos da el título del texto de hoy...

Cuando tu boca
Me toca me pone y me provoca
Me muerde y me destroza
Toda siempre es poca
Y muévete bien
Que nadie como tu me sabe hacer café.


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