¡Atómico...!


Por Israel Zepeda

Ni bien ha pasado una semana en donde comparamos las identidades secretas de los súper héroes con la vida real, cuando el universo nos trae a otra persona que va más allá de esta dualidad. Para explicarlo cabalmente, él podría ser un claro ejemplo de personalidad múltiple, pues posee habilidades que bien podrían colocarlo al mando de una cocina, trabajar en un despacho contable, en una planta nuclear o como facilitador dentro de la industria petrolera. No contento con ello, puede vender lo que sea a quien sea. No por nada a sus 41 años ostenta el importantísimo puesto de Cuentas en LDMX, en donde llegó a practicar uno de los primeros empleos que tuvo cuando era niño, vender lo que se le pusiera enfrente. 

En su adolescencia, Irwin Miranda se enfrentó a una decisión de las que definen vidas enteras; no sabía si dedicarse a estudiar economía, como miles de jóvenes en los años 90 quienes, fascinados con el "salinato", pensaban que el mundo les pertenecía o concentrar sus esfuerzos en ser Chef. "Mi madre lo era y desde que yo era muy pequeño nos acostumbró a que siempre había mucha comida en la casa, además de que siempre nos tenía como auxiliares de cocina. Esto me generó un gusto y habilidad por el servicio, pues cocinar a otros tiene mucho que ver con complacer a tus comensales e invitados. Esa experiencia me marcó profundamente, pues el trascender en la vida de otras personas a través de los sabores es algo único, por lo que siempre procuro cocinarle a mis hijos todos los fines de semana", indica Miranda

A pesar de la pasión que le despierta la cocina, Irwin y varios de sus amigos se decidieron por la economía, aunque nunca la ha ejercido como tal. Más bien, siempre ha estado involucrado en temas relacionados con relaciones públicas y comerciales. De hecho, también desde muy pequeño le gustaba hacer negocios con cualquier tipo de producto de moda. Pulseras, playeras, chocolates o polvorones en época navideña, Miranda siempre tenía cómo ocupar su tiempo y ganar dinero. Esta inquietud lo hizo entrar al comité de su generación en su preparatoria, en donde organizaba eventos, ventas del 14 de febrero, comidas, entre otras acciones que involucraban producción y logística.


"Mientras estudiaba trabajé en el departamento de Relaciones Públicas de mi alma mater, la Universidad Panamericana. Esto me hizo visitar diversas preparatorias y brindar informes sobre su escuela, así como organizar eventos de promoción. Esto me mantuvo ocupado cerca de cuatro años, para después entrar a la Universidad del Valle de México a hacer el mismo trabajo, pero ahora en el ámbito nacional. Gracias a ello viajé por todo el país, con los campus de Villahermosa, Guadalajara, Aguas Calientes y la CDMX como mi responsabilidad", recuerda Miranda

A los pocos años después ingresó a la Universidad de la Comunicación, lugar en donde aprendió sobre producción, fierros, escaletas, ensayos y todo lo que implica, así como sobre campañas de publicidad, campañas de marketing y productos de consumo. 

Pero tantos años enfocado a la misma actividad lo agotaron. Por ello decidió hacer un cambio radical con su vida profesional, por lo que consiguió un puesto en el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares, en la dirección de administración. En ese lugar aprendió lo que es la administración pública, temas legales, recursos humanos y muchas cosas más. Pero lo que más le agradó fue aprender sobre seguridad física nuclear. 

"Me tocaba colaborar mucho con la Organización Internacional de Energía Atómica. Ellos me capacitaron, revisábamos documentos y normas técnicas para la seguridad tanto de México como de otros países. Para ello se organizaba reuniones en Austria, en donde revisábamos borradores sobre los planteamientos de seguridad y si éstos eran aplicables o no. Una vez publicados los borradores, se revisaban de nueva cuenta, se enviaban los comentarios y de ahí partía el documento oficial a todos los países del mundo", indica Irwin

Para ejercer un puesto como éste fue necesario que Miranda se capacitara con diversos cursos, los cuales tomó en Brasil, Chile, Argentina, Austria y México. Después, él impartió cursos en Venezuela, Perú, Chile y Argentina. Esto lo validó para laborar en esa industria sin ser un ingeniero nuclear por más de cinco años. 


Después llegó lo que conocemos como la Reforma Energética, por lo cual cambió a la energía nuclear por la fósil. En conjunto con un amigo suyo, formaron una empresa que le prestó servicios a la industria petrolera en nuestro país, sobre todo a la parte de exploración y perforación de pozos petroleros. En esa nueva aventura profesional, gracias a sus conocimientos dentro del Gobierno Federal, se encargaba de darle seguimiento a aspectos de propuestas técnicas, contratos entre compañías, procesos de asignación con PEMEX, así como otros temas sobre proyectos de seguridad con cámaras y bombeo de gas natural. 

"Trabajé en esta industria por dos años. Fue una época complicada, pues viajaba mucho entre Villa Hermosa, Ciudad del Carmen y la Ciudad de México. Pero a los pocos meses de arrancar la empresa, el precio del crudo se vino abajo y con él, todos nuestros planes. 

Esto no detuvo sus ganas de seguir adelante, pues al poco tiempo se enfocó a vender combustibles, diesel y gasolinas en una compañía México-Americana llamada Orión. Esto ha significado un gran reto para él, pues después de la reforma energética el mercado aún no se consolida, los fraudes están a la orden del día y si a todo ello sumamos la cultura del "huachicoleo"... 

"En lo que la situación de los combustibles se estabilizaba, me ocupaba con la compra-venta de dólares y la venta de uniformes, hasta que un día Ana Paola García me invita al evento para proveedores de LDMX - conozco a Joaquín de mis años en la Universidad de la Comunicación-. Un par de días después, ella y Salvador me invitan a hacerme cargo de las cuentas de la firma de producción, pues si podía vender proyectos de deshidratación, podía vender lo que fuera. Además, siempre me ha gustado hacer eventos, por lo que no lo pensé mucho y me sumé al proyecto, lo cual me ha hecho muy feliz pues jamás pensé que el equipo al que me uniría fuera tan unido, tan increíble, tan humano...", finaliza Miranda

Así es como nuestro chef con especialidad en ingeniería nuclear petrolera se hizo de cuentas como Revista Algarabía, Tane, American Express, entre otras; asimismo, tiene en la mira a Kansas  City Southern de México. A la par de sus actividades en LDMX tiene la administración de un canal de facebook, está por lanzar su propio servicio de banquetería, además de que cuida y educa a Emiliano, Gabriel y de Ayrton Senna, sus dos hijos y su pez, respectivamente. Es amiguero en extremo, fan incondicional de su familia, ama aprender cosas nuevas y escuchar a los demás, tanto que es instructor certificado de thetahealing. Es sólo cuestión de días para que venda mole los domingos. Así es nuestro querido hombre nuclear... no, atómico, con personalidad múltiple.



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