Existen héroes sin capa



Por Israel Zepeda

La cultura pop nos ha enseñado que un elemento indispensable de la mayoría de los súper héroes es que tienen una identidad secreta. De día, fingen ser personas comunes y corrientes; cuando es necesario, hacen a un lado su imagen civil y visten coloridos trajes con los cuales se presentan ante la sociedad a hacer uso de sus súper poderes y habilidades especiales. Y tal vez les cause risa, pero en todos mis años en esta tierra me he dado cuenta que algo similar ocurre con todas las personas que viven en la ciudad de México. Tenemos a varios contadores o abogados que manejan taxis de un lado a otro de la ciudad; periodistas y comunicólogos que atienden llamadas en un call center; productores que la hacen de runners en eventos ajenos... 

En el caso particular de Elvira Fernández de Castro es un poco más complejo. Ella se recibió como historiadora por parte del Instituto Helénico pues cuando decidió qué carrera cursar, se pensaba que estudiar algo relacionado con las humanidades le auguraba un buen futuro. Y en efecto, ella es una persona inteligente, emprendedora y trabajadora que ha viajado por le mundo, conoce a mucha gente interesante, pero no por ejercer su profesión. 

"Soy la gerente de documentación clínica de Sanofi Pasteur, una farmacéutica francesa en México. Tengo caso 10 años en la compañía y mi principal función es la de documentar y coordinar los estudios clínicos que se encuentran en experimentación. Obtuve este trabajo gracias a que hablo inglés y necesitaban con urgencia a una persona que dominara el idioma. Afortunadamente fue un momento en la que este tipo de oportunidades surgían muy a menudo; no fui trainee, ni practicante. En el momento en el que entré a trabajar, me aventaron a los lobos desde el primer día, por lo cual estaré eternamente agradecida a todos los que confiaron en mi. Originalmente trabajaría hasta terminar mi proceso de titulación, el cual terminé, pero me gustó tanto que ahí sigo y creo que duraré ahí un rato más", asegura Fernández



¿Vamos bien hasta ahí? Tenemos a una historiadora que trabaja en una farmacéutica. ¿Entonces, cuál sería su súper poder? ¿Conocer la historia secreta de México? ¿Saber los procesos de validación de una nueva vacuna? Ninguna de las anteriores. Su talento no es algo que esté oculto, sino que necesita de una cámara fotográfica para surgir, pues es una talentosa fotógrafa cuyo trabajo ha merecido reconocimientos, tanto en México como en el extranjero. 

"Tengo una herencia familiar vinculada a la fotografía. Mi madre, mis tíos, mis abuelos, todos ellos fueron fotógrafos, de quienes aún guardo muchas de sus cámaras antiguas, análogas. Actualmente mi familia se dedica a la fotografía comercial; al darme cuenta que tenía cierta afinidad con este oficio, decidí enfocarme en tomas más artísticas y menos comerciales. Mientras mi familia se dedica a retratar fiestas, bodas y eventos sociales, yo me tomo mi tiempo. Para mi, este, como cualquier arte, implica tiempo, paciencia y mucha estética", indica la fotógrafa, quien señala que aprendió de forma autodidacta. 



Gracias a su trabajo en la farmacéutica ha viajado a diversas partes de Norte y Sudamérica, así como a Europa y el Medio Oriente, lugares en donde ha aprovechado el tiempo para atrapar momentos y lugares con su lente. Incluso, su trabajo puede ser apreciado en los muros de un restaurante en Lyon, Francia, a petición expresa de una de las asociadas de este lugar. "He vendido mi trabajo a amigos y personas cercanas pues aún no tengo el tiempo suficiente para desarrollar de manera adecuada esta clase de negocio. Espero, algún día, llegar a exponer en alguna galería, pero por el momento mi prioridad es dar mi 100 por ciento en mi actual trabajo", comenta.

Para nuestra fortuna en LDMX, Fernández De Castro es una de las fotógrafas que siempre está dispuesta a colaborar con nosotros, pues además de que el perfil de la firma de producción empata con la vena artística de la fotógrafa, existe una profunda amistad entre ella y nuestra managing partner, Ana Paola García, a quien conoce desde hace muchos años atrás. Y ha sido también gracias a Elvira que hemos podido colaborar y conocer a otro tipo de artistas, tales como Lord Mariposa y Luis Garván


"Me encanta colaborar con LDMX, me siento libre, pues me dejan hacer lo que yo quiera, en el sentido de que respetan mi creatividad. Sé que no me llaman a trabajar sólo por la amistad que existe entre Ana Paola y yo, sino que también existe confianza en que juntos haremos un gran trabajo y que mi labor se sume al estilo mismo de la firma de producción", finaliza la fotógrafa. 

Lo único que lamenta sobre el arte de tomar fotografías es que no pueda ejercerla debidamente en México, gracias a la inseguridad y acosos que proliferan en nuestro país. Por ello disfruta mucho de viajar, pues en el extranjero no se siente con presiones, miedos ni ojos lascivos que se posen sobre ella. Por ello, nos consideramos afortunados de contar con su talento dentro de nuestras filas y celebramos que existan personas como ella que son varias cosas a la vez. Una heroína sin capa.

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Crédito de fotos: Elvira Fernández de Castro

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