Save the last dance for me



Por Israel Zepeda

El año era 2014 cuando Salvador Patiño y un servidor paseaban por la ciudad de México a altas horas de la noche, después de un arduo día de trabajo que nos mantuvo enclaustrados en un corporativo situado en Santa Fe en donde había que terminar pendientes. Una vez encaminados, un tema llevó a otro y terminamos hablando de la inminente partida del - en ese entonces - director de Producción de la agencia en donde ambos prestábamos servicios. Me dijo que "quería hacer una empresa en donde trabajara #PuroChingón, una especie de dream team de la Producción, por lo que los procesos de selección de personal (y el personal mismo) no serían los convencionales. A dos años de esa plática LDMX es una realidad, no sólo en operación, sino en el concepto que concibió Chava desde un inicio. En el equipo, como ya han podido ver, tenemos desde psicólogos, comunicólogos, filósofos, contadores, diseñadores y una licenciada en Diseño de Interior Arquitectónico, Julieta Sánchez-Koch.

Egresada de la Universidad Motolínea del Pedregal, decidió enfocarse en el diseño de interiores debido a que siempre le ha gustado la estética de los espacios, su funcionalidad. Ya sea en lugares de trabajo, estudio o vivienda, para ella es muy importante que la gente se sienta cómoda, realizada, pues el lugar en donde se encuentre debe ayudar a que esto ocurra. "Me gusta que la gente sienta que el espacio le pertenece o sienta emociones de acuerdo al lugar donde está. Me encanta y me emociona generar ese tipo de sentimientos en las personas", detalla la licenciada.


Encontró su vocación desde los 16 años, pues le gustaba entrar a hoteles y casas en obra negra e imaginaba todas las oportunidades que estos espacios le presentaban. Desde la sala, la cocina, los cuartos, sumado con todos los materiales, tanto tradicionales como nuevos con los que laboraban los albañiles para que cada rincón tuviera su propia identidad. Siempre pensaba en cómo mejorar los espacios, no sólo en lo estético, sino también en su funcionalidad. 

Pero antes de ello, decidió darse una oportunidad en otro tipo de profesión, algo totalmente diferente pues, en ese momento de tomar una decisión tan importante que define todas nuestras vidas, pensó que era una mejor idea estudiar Nutrición. Se enfocó en ello un semestre, pero al no sentirse comprometida del todo, por lo que sólo cursó un semestre cuando decidió abandonar esa carrera. "A ello se le suma que en ese tiempo mi abuela llegó a vivir con nosotros y nos dedicamos a cuidarla hasta que falleció al poco tiempo debido al cáncer que padecía. Eso me hizo pensar en mi propia vida y en lo que yo siempre había querido hacer con ella. Entonces tuve que decidir entre el diseño de interiores o la psicología - toda mi familia son psicólogos-. Quise hacer algo diferente y pues... terminé mi carrera en cuatro años", detalla Sánchez-Koch

Gracias a su carrera, Julieta comenzó a tener contacto con la industria de la producción de eventos, por lo que generó en ella un interés especial por trabajar en ellos, incluso en diseñarlos. Esto debido a que su trabajo como diseñadora de interiores arquitectónicos está más enfocado en residencias, oficinas y hospitales, espacios que una vez diseñados, se quedan así durante muchos años, por lo que ella comenzó a imaginar cómo sería aplicar sus conocimientos en algo momentáneo. Fue entonces cuando uno de sus hermanos le pasó el contacto de un amigo suyo de la infancia, un tal Chava Patiño quien, curiosamente, tenía una empresa enfocada en la producción de eventos. 

Paralelo a esto, varias de sus amigas empiezan a contraer nupcias, por lo cual comenzó a asistir a muchas de estas celebraciones. "Me gusta mucho la decoración de estos eventos, todos ellos tienen un toque muy bonito, instantáneo. Una boda ocurre una vez en tu vida y se queda en tu recuerdo, pues no es para siempre. Esto me orilla a tomar un diplomado de wedding planner y, al poco tiempo, encuentro trabajo con la directora del mismo. Mi carrera universitaria como decoradora de interiores fue clave para ello y así fue como ingreso a la empresa Vonné, Event Planning & Design. Y, al mismo tiempo, me entrevisto con Chava y me suma a su proyecto como responsable del diseño sus eventos", detalla. 

Al día de hoy, con LDMX ha participado activamente en los proceso de pre-producción de varios eventos, como el aniversario de Toyota en México, así como un proximo esfuerzo con Royal Canin; contrario a esto, durante el último semestre ha estado involucrada en cinco bodas, la mayoría de ellas producidas en haciendas fuera de la Ciudad de México. De acuerdo con la licenciada, los clientes prefieren celebrar sus uniones lejos de las urbes, pues lo ven como una oportunidad de escapar de la realidad, de la monotonía. "Tenemos muchos lugares muy bonitos que mucha gente no conoce y acudir a una boda es pretexto perfecto para conocerlos", señala Julieta



Julieta Sánchez-Koch no sólo pone en práctica sus conocimientos adquiridos durante su carrera, sino que poco a poco se convierte en una productora, pues la organización de una boda no es tarea fácil. Además de requerir mucho aprendizaje, admite que es necesaria mucha energía, pues las novias son de los clientes más intensos que ha conocido. Si, este tipo de festividades son hermosas, pero cuentan con una parte poco glamorosa que muy pocos conocen, pues las futuras señoras quieren que su boda sea la mejor del año y muchas veces no es posible, por el presupuesto o por que no se dejan ayudar (cualquier parecido con otro tipo de producciones, no es mera coincidencia). "Nos contratan por que somos los expertos, pero nuestras ideas a veces no compaginan con las del cliente, quienes -a veces- no saben ni cómo expresar las suyas. Lo importante es que siempre llegamos a acuerdos que nos permiten llegar a un final feliz para todos", comenta entre risas Sánchez-Koch. (Reitero, no es coincidencia.)

Todas estas vivencias le han dejado algo en claro, que su futuro a mediano plazo está en la producción de eventos de todo tipo. Incluso, tiene planes compartidos con amigas suyas, con quienes se asociaría para armar una empresa la cual diseñe su evento, su casa, oficina o lo que sea que el cliente necesite. De esta manera tendrá tiempo para lo que más ama en todo el mundo, su familia (actualmente, de lunes a viernes atiende proveedores, pruebas de menú, scoutings, a los novios, fotógrafos y los fines de semana produce y se hace cargo de la logística de la boda). "Finalmente, otro de mis sueños es tener una fundación enfocada a apoyar a personas con síndrome de Down. Con ella quisiera apoyar a que las personas que tienen esta condición sean más independientes, que encuentren trabajo y disfruten de una vida plena", finaliza Julieta


Diseñadora de Interiores Arquitectónicos, Wedding Planner, Productora y emprendedora en ciernes con conciencia, Julieta Sánchez-Koch trae una escuela de producción diferente a la que estamos acostumbrados los demás, más no menos valiosa. Es tal su atención al detalle que es posible notar sus procesos físico-matemáticos cuando analiza un espacio y sus opciones. Y, aunque su labores paralelas a LDMX la mantienen ocupada la mayor parte del tiempo, siempre está en la mejor disposición para sumar un poco más de trabajo a su vida y esto no sólo la hace feliz, sino que la emociona y la motiva a hacer su mejor esfuerzo. Bien lo dijo el managing partner hace tres años, #PuroChingón

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