Music for the masses


Por Israel Zepeda

Fotos de Israel Zepeda y Luis Mejía


La Ciudad de México ha sido puesta a prueba en diversas ocasiones y por diferentes razones. Desastres naturales, político-sociales, pandemias, inundaciones, entre muchos otros retos de infraestructura y seguridad en los que siempre se tendrá que ajustar varias tuercas. Pero lo acontecido en las semanas anteriores puso a prueba todo tipo de contingencias que la ciudad, incluso el país, pudo haber preparado en este sentido. No sólo en cuanto a planes de rescate, sino a logística de seguridad y de protección civil. Si bien la situación de emergencia detuvo la productividad y las actividades en la CDMX, tarde o temprano tendríamos que regresar a nuestras actividades normales y, por qué no, a reactivar la economía con una serie de eventos masivos que (pensábamos) pondrían en riesgo la seguridad de los asistentes. 

El 3 de octubre fue la fecha en la que una pesadilla en cuanto a logística y seguridad pública pudo ocurrir, pues no sólo un evento masivo tuvo lugar en la ciudad. Tampoco fueron dos, ni tres... fueron CINCO los conciertos agendados para esa fecha. Más de 200 mil personas estuvieron repartidas en diferentes recintos de la capital. Local Natives se presentó en el Lunario del Auditorio Nacional, La Femme en el Plaza Condesa, Def Leppard en la Arena Ciudad de México, Pet Shop Boys en el Palacio de los Deportes y, finalmente, U2 en el Foro Sol



Fueron estos dos últimos artistas los que representaban el principal riesgo en cuanto a seguridad pública y logística ese día, pues lo único que separaba ambos shows, además del género musical, fue la avenida Río Churubusco. Agendados el mismo día y a la misma hora, ambas presentaciones amenazaron con colapsar la zona, debido al tráfico que se genera una sola de estas acciones. En esta ocasión, el domo de cobre esperaba a un estimado de 20 mil personas y, del otro lado de la avenida,  a más de 60 mil. 

Tan sólo estos dos conciertos representaron un esfuerzo mayúsculo para la seguridad pública por parte de las autoridades, no sólo en cuestiones de tránsito; la masacre acontecida un par de días antes en Las Vegas puso en alerta a más de uno, mientras los nervios por los sismos o la lluvia estaban muy presentes. En el caso del show de U2 en el Foro Sol hubo muchísimos filtros de seguridad al entrar. Incluso varias personas fuimos requisadas en más de dos ocasiones por miembros de la policía; horas antes del show, OCESA hizo del conocimiento público de todos los elementos de protección civil que estarían disponibles en caso de emergencias. 



Mientras tanto, Neil Tennant y Chris Lowe convocaron a sus fans en el Palacio de los Deportes y, al parecer, lo único lamentable que ocurrió fue lo que ya sabíamos de antemano, el tráfico para entrar o salir de la zona fue más pesado de lo normal. De hecho, hubo varias quejas de personas que dejaron "encargados" sus autos sobre Añil y, sorpresivamente, al salir del concierto, se enteraron que las grúas de la CDMX se habían llevado sus unidades por haberlas dejado estacionadas ilegalmente en una de las arterias principales de la ciudad. 

Mientras tanto, en el norte de la ciudad, Def Leppard celebró sus 40 años de rock en la Arena Ciudad de México, por lo que la banda pesada se hizo presente. Luis Mejía, asistente de producción en LDMX, fue uno de los 35 mil fans que abarrotaron el recinto esa noche. Relata que el acceso al estacionamiento fue rápido, pero al no conocer el lugar fue muy confuso llegar al palco que tenía asignado. 



"El concierto fue muy bueno, el sonido perimetral estuvo muy bien. La banda, su producción, todo estuvo excelente, el único inconveniente fue que duró muy poco, sólo hora y media. Muy poco tiempo para celebrar 40 años de la banda. Yo esperaba más tiempo - o será que estoy acostumbrado a conciertos con mayor duración -. Pero en cuestiones de producción fue impecable. A la salida de nuevo nos perdimos, una vez más por no conocer el recinto (y a la falta de señalizaciones del mismo) y la salida del mismo fue lenta, pero era de esperarse por la cantidad de personas que estuvimos ahí", detalla Mejía

El equipo de LDMX sólo se repartió entre estos dos shows, por lo que desconocemos cómo estuvo la situación en el Lunario y en el Plaza Condesa, pero al ver que no trascendió en medios nada más allá de que las presentaciones de La Femme y Local Natives hicieron muy felices a sus fans, no nos resta más que admitir que nuestros miedos de que el gobierno de la CDMX se quedaría corto en cuanto a garantizar la integridad de todos los asistentes a estos shows masivos. Asimismo, aplaudimos el espíritu de todas las personas que se sacudieron el miedo y llegaron con el mejor de los rostros y disfrutar de estos esfuerzos que, para bien o para mal, nos ayudan a encontrar normalidad en nuestras vidas. 














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