Producer's Log: Christian Dior, Couturier du Rêve


Por Isset Águila, corresponsal en Francia.

Christian Dior, Couturier du Rêve es una de las exposiciones más interesantes que se pueden encontrar en Paris. Éste tiene como sede el Museo de Artes Decorativas, esto con motivo del 70 Aniversario de la Casa Dior.  

Al llegar al 107 Rue de Rivoli, puedes decepcionarte al ver la larga fila que se hace para poder entrar al museo. No vale la pena buscar comprar tu boleto por internet para entrar de forma preferencial ya que las entradas que son limitadas por día están disponibles hasta enero, si no es que mientras escribo esto ya están agotadas. Así que debes de armarte de paciencia para las dos horas aproximadas de espera. 

Cuando por fin pasas la puerta de entrada sientes ya el ambiente de este célebre diseñador. El diseño de esta exposición es magnífico desde el principio ya que un mural iluminado te da la bienvenida de forma glamorosa. La exposición empieza con la historia de este gran diseñador, con extractos de su vida en Granville ciudad de la provincia francesa, así como fotografías que acompañan cada información.

En la siguiente sala encontramos varias obras de arte ya que Christian Dior antes de dedicarse por completo a la moda, se dedicó a ser galerista y es en 1928 que abre su primera galería y en 1931 la segunda. Una etapa de su vida que quizá muchos desconocían. 

Después viene lo que casi todos esperamos, las colecciones de esta gran marca francesa. En varias vitrinas se encuentran diferentes accesorios, desde sombreros, tocados, zapatos, vestidos, bolsas, abrigos, todos ellos expuestos según la gama de color, desde el blanco, los rosados, los rojos, amarillos, naranjas, los verdes, los azules, los grises, turquesa, bourdeux y negros. 

Luego entramos donde los vestidos son inspirados en aquellos de la época de María Antonieta, vestidos sacados de un cuento de princesas. Otros más inspirados en obras de arte y en la cultura japonesa, africana, española e inclusive egipcia.

Los ojos van de un lado a otro, nadie quiere perder detalle de cada vestido y accesorio. Pasando esta sección nos adentramos a otra sala, donde más de una persona deja salir una exclamación de admiración y no es para menos, flores blancas y guirnaldas bajan desde el techo, todas ellas blancas, flores hechas de papel adornan la sala donde se encuentran varios vestidos de coctel, vestidos delicados, veraniegos, pasando de un lugar a otro se deja sentir de repente un aroma a perfume y es que al terminar esta parte de la colección nos enteramos que fue al momento de prepararla que comenzó a producirse uno de los perfumes de la marca. Es aquí donde se encuentran los tres vestidos que utilizó la actriz Natalie Portman para promocionar Miss Dior Parfum.

Después de salir de este lugar salido de un cuento de hadas pasamos a las colecciones donde diferentes directores creativos han estado a la cabeza de la Firma Dior, como Yves Saint Laurent, Marc Bohan, Giafranco Ferré, John Galliano, Raf Simmons y de su actual director María Grazia Chiuri.

Cuando pensamos que ya lo hemos visto todo, nos encontramos con la última sala donde se encuentran los vestidos de gala que han portado algunas grandes personalidades no solo del cine sino también de la realeza como Lady Di y la princesa Grace de Mónaco. Vestidos delicados, bordados que son una obra de arte, detalles minúsculos que hacen del vestido único y espectacular. Es mientras estamos concentrados en cada pieza que las luces cambian y del cielo parece caer una lluvia de cristales dorados haciendo un ruido delicado, se pasa del dorado al violeta azulado haciendo de esta sala un espectáculo magnifico. 

A la salida pasamos a una sala donde toda la ropa es blanca y no, no es una colección, es la técnica que utilizan para elaborar sus patrones y es de admirarse como elaboran cada prenda con delicadeza. Aquí mismo una persona de l’atelier Dior nos muestra el gran trabajo que realizan para la elaboración de bordados en una pieza, unas ocho horas de trabajo para una sola línea. 

Christian Dior, Couturier du Rêve no solo es ir a ver vestidos bonitos, ni tampoco es una exposición solo para mujeres que sueñan con un vestido de princesa. La realidad es que ir a ver esta exposición es admirar una producción impecable, cada detalle en las salas es extraordinario, pasas de un escenario a otro completamente distinto, de una concepción de flores y aroma a perfume a un juego de luces y sonido y cada vez que piensas que es el final, tienes una grata sorpresa. Es llegar y encontrarte con la reproducción de la entrada de la Boutique de Dior en el 30 de l’Avenue Montaigne en Paris. Es llenarse las pupilas con un montaje extraordinario que nos lleva en cada sala a un mundo distinto siempre acompañado con el sello de la firma. Sí, valen las dos horas de espera en el frío parisino para llevarte una gran experiencia y aprendizaje de esta producción. Christian Dior, Couturier du Rêve es sin duda una de las mejores exposiciones que he visto.

Crédito de fotos: Isset Águila.























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