¿De quen chon...?



Pos Israel Zepeda


Cuenta la leyenda que en algún momento durante los años 70 un hombre hizo bailar a todo el mundo. Sus letras, su música, su propuesta, su estilo permearon en todos los estratos sociales y entraron a los ahora arcaicos equipos de sonido para ponerle verdadero ambiente a las reuniones familiares. Sus éxitos se cuentan por centenares, así como su discografía, mismos que hubieran visto multiplicados sus números (casi) al infinito de no ser por que nuestro héroe popular murió durante marzo de 1989, debido a un derrame cerebral en su propia casa, días antes de que se uniera con la ahora llamada Reina del Pop para realizar una colaboración tan irresistible como bizarra. Por supuesto, hablamos del único, inigualable, irrepetible y ahora inmortal Francisco José Hernández Mandujano, mejor conocido como el gran Chico Che


Corría el 2017 cuando Mauricio Rosas, multipremiado productor musical, nos presentó a Marco Hernández en una taquería del centro de la ciudad. Acompañados de un par de pastor con queso, boing de mango y una que otra chelita, nos platicó de un proyecto que trabajaba desde hace meses, un disco tributo a uno de los grandes de la música popular de los 80 y que por azares del destino se mantenía olvidado de todos aquellos creativos que realizaban homenajes a diestra y siniestra. "Nadie, absolutamente nadie le hace caso al buen Chico Che, a su música y a su legado", mencionó Rosas. "Me parece increíble que alguien que en tan poco tiempo de carrera haya creado tanto fanatismo alrededor de él esté tan olvidado; era un genio musical, un verdadero dotado", presumía orgulloso, como si el mismísimo Dios de la Fiesta degustara unos taquitos de suadero y un agua de horchata en la mesa de al lado. 

Pero teníamos a Marco, sobrino de la leyenda en persona, quien además de compartir la emoción de Mauricio, también nos regaló alguno que otro relato con su tío de protagonista. Y si, todo parecía indicar que su proyecto, denominado Chicocheismo, iba en serio. "Creemos que habrá muchos músicos que querrán subirse al barco, sino por lo que representa Chico Che para nosotros los mexicanos, entonces por su música, la cual a poco más de 30 años, está más vigente que nunca", mencionó Rosas. Y en eso tiene razón. En 1969, después de haber formado varios grupos musicales, reunió a la primera alineación de La Crisis, nombre que jamás cambió y que le acompañó durante su impresionante ascenso al estrellato y fama mundial - Ya con ese nombre se nota la tendencia política del artista, misma que se ve reflejada en la letra de varios de sus éxitos inmortales-. 



Toda vez que la idea cuajó, entonces habría que elegir los temas que formarían el disco y los artistas que participarían en él. Para no hacerles el cuento largo y sinuoso, se subieron al proyecto nombres como Celso Piña, Roco Pachukote, Dr. Shenka, Kenny y los Eléctricos, Pato Machete, Agrupación Cariño, Jessy Bulbo, Sonido Gallo Ne­gro, D'Garcés, Su Majestad Mi banda El Mexicano de Casimiro y Sa­lón Victoria, entre muchos otros (y desde acá mandamos un saludo fraterno y cariñoso a aquellos artistas que sí querían, pero que su mamá no los dejó salir a jugar). Ya con esta alineación, el productor puso manos a la obra, se dio un encerrón en su estudio de grabación y no salió de ahí hasta que él, en colaboración con otras mentes y oídos bien entrenados, remasterizaron todos y cada uno de los temas hasta que quedaron a punto de turrón. 

Para ello tuvo que pasar más de un año de estire y afloje, de negociaciones, de acercamientos, de negativas, de planeación, de decepciones y alegrías, llegó el día en el que el Chicocheísmo reunió a sus más fieles feligreses en una sagrada misa, en la cual distinguidos miembros de la prensa (¡Más de 70!), músicos, artistas y uno que otro colado encendieron las veladoras especialmente preparadas para la inmaculada ocasión. 



La cita se hizo en la Casa de Cultura de Tabasco en la CDMX - pues aunque Chico Che nació en Azcapotzalco, el Dios de la Fiesta se autoproblamó presidente legi... que diga, tabasqueño por elección-. "Chi, cómo ño", dijo el respetable, el cual abarrotó el patio donde LDMX produjo la conferencia de prensa (bajo el comando de Brenda García), mientras que dentro de la casa de cultura, diversos objetos propiedad de Ritmísimo se colocaron a forma de exposición artística para el gozo de la gente, quienes atestiguaron fotografías personales, coleccionables, guiones originales, overoles, lavabos y tanques de gas que tanto nos recuerdan a nuestro querido bigotito cantador, curada por Pau Flores

Chicocheismo se encuentra en todas y cada una de las plataformas digitales que todos tenemos en el celular. (Y si lo encuentran físico en algún puesto pirata, denuncienlo ante la PROFECO). Pero, ustedes me preguntarán ¿Y sólo saldrá el disco en formato digital, estimado pelón?", y yo les contestaré... "Chi". ¡Pero no teman! Pues el lanzamiento del disco es sólo "la puntita" del iceberg, pues tanto Rosas como Hernández quieren que el Chicocheismo no sólo se quede en una experiencia de audífonos, sino que pronto, muy pronto, podríamos revivir los éxitos del Ritmísimo en diversos escenarios y quizás, tal vez, en un festival bien barrio, bien acá. 



Los tiempos del Chicocheismo son perfectos, pues en estos días de inter campañas, partidos políticos, capiruchas, lavados de dinero, fraudes y desvíos de dinero, nada como escuchar canciones de hace más de 30 años que nos recuerdan que todo, o casi todo, sigue igual. Será por que este disco no es el que México merece, pero definitivamente, es el que nuestro país necesita. Así que consagren sus orejotas y pongansen a bailar, pues el Dios de la Fiesta ha regresado y no en forma de fichas. ¿Tons qué mami, dónde te agarró el temblor, huele a gas o todo está chido chido con la reforma agraria...?

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