Cuando el color nos invade


Por Israel Zepeda

Existen muchas razones por las que el equipo de LDMX está muy contento. Entre las más recientes se encuentra nuestro patrocinio para Ferrari México, así como la generación de nuevos esfuerzos y estrategias de comunicación que pronto serán del dominio público. Obviamente, también tiene mucho que ver el hecho que desde enero del año en curso no nos hemos detenido. Desde el lanzamiento de un gran medio de comunicación digital, hasta una gira por toda la república, el construir y operar un hospitality en León y apoyar a Mon Laferte en el lanzamiento de su más reciente sencillo, todo el staff ha estado ocupado de una u otra forma en diversos proyectos. Cada uno de ellos con un concepto único y muy diferente entre sí, por lo que al terminar uno, debemos cambiar nuestro chip para continuar con el siguiente. Recientemente, tuvimos la fortuna de participar por segundo año consecutivo en el Festival Flores y Jardines (FYJA), sólo que nuestra participación fue más allá de un ornamento sobre la fachada de una tienda; en esta ocasión, nuestro encargo fue mucho más complejo, pues habríamos de operar el espacio destinado para Distroller

Si has vivido debajo de una piedra durante los últimos diez años y no has visitado plazas comerciales como Perisur, Santa Fe, Altavista, entre muchas otras, entonces pon atención, pues Distroller es una marca de juguetes, diseño y contenidos, creada durante el 2004 por la diseñadora Amparo Serrano. O Amparín, como le dicen cariñosamente los cientos (o tal vez miles) de papás y niños que conocimos durante los días 20, 21 y 22 de abril en el jardín botánico de Chapultepec

Pero todo este trabajo no comenzó hace tres semanas, pues el proceso de pre producción tomó un par de meses previos en cuanto a preparación, presentación de propuestas, ajustes y detalles que, finalmente, tomaron la forma de un bosque mágico con varias zonas y actividades en donde los niños pasarían horas de diversión entre Alushhhes, Ksi-meritos, Gorupos y demás personajes y elementos creados por Amparín



Con tanta historia detrás de esta marca, era normal que el llamado para la operación de Distroller dentro del FYJA fuera un viernes a las 7:00 am. Aunque oficialmente las puertas se abrirían hasta las 10:30 de la mañana, esas tres horas y media previas nos funcionaron para afinar todos los detalles faltantes, acomodo de flores, ajustes de último segundo y tomar aire, mucho aire, pues en el segundo exacto en el que se permitió el acceso al público, comenzamos a recibir a cientos de papás con sus hijos, quienes no sólo querían vivir las experiencias que teníamos listos para los más pequeños. 



Parte del atractivo que Distroller preparó para sus fans en esta ocasión fue la posibilidad de adoptar un Neonato de edición limitada, la cual sólo se pudo conseguir los tres días que duró el festival. Esto no sólo hizo que los padres hicieran horas y horas de fila durante los tres días, sino que movió pasiones de coleccionistas que llegaron de diversas regiones del país. Si, esperábamos que el número de visitantes rompiera récord con respecto al año anterior, pero el tener esta pieza de colección de venta en exclusiva fue un factor clave para que el número de visitantes se incrementara exponencialmente. 

Una vez que los niños adoptaban a Pisti-lo, neonato, éstos podían pasar a vivir experiencias didácticas, como aprender a construir la casa del personaje; expresar su visión y coordinación con el color al colorear muros completos; poner a prueba su creatividad para crear Gorupos con piedras de río; visitar el pueblo Chiquiti Pum Town, donde viven los Alushes, el cual estaba formado de dulces, galletas, chocolates y demás golosinas y, finalmente, en el área se descanso y experiencia sensorial contaba con varios tipis, una alberca de pelotas en dos tonos, con lo que se recreó el hábitat de Poléncio y el sauce de la buena ondez, en el cual todos los niños le susurraban al oido un deseo a cambio de un compromiso positivo con el medio ambiente. 



En todas nuestras áreas fueron dominadas, además por las risas y la alegría, por el color. Mucho color. Tanto así que varios árboles fueron intervenidos de forma que compartieran la magia que invadió el jardín botánico Chapultepec. Las jornadas fueron intensas y, como si el universo conspirara a nuestro favor, las lluvias siempre se mantuvieron al margen de todas nuestras actividades. Finalmente, a las 18:00 horas del domingo 22 de abril, las puertas se cerraron por última vez. La magia de la creación de Amparín continuará en sus espacios habituales, mientras que a nosotros nos toca descansar de esta maratónica activación, no sin antes agradecer (de nueva cuenta) la confianza otorgada por todo el equipo Distroller, a quienes acompañamos los tres días y compartimos muchas alegrías. 

Honor a quien honor merece, por lo que es menester felicitar a Joaquín García Soto, productor a cargo de este evento y de Alejandra Herrara e Irwin Miranda, quienes estuvieron detrás del plan maestro, realización e hicieron todo lo posible para atascar a una monocromática firma de producción como lo es LDMX con una gama de colores que, hasta hoy, nos ha dejado un guonderful sabor de boca. 




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