La copa de la vida



Por Israel Zepeda


Jueves, 14 de junio del 2018. 09:30 am, tiempo de México. Todos los ojos del mundo están postrados en el intro de lo que será la fiesta deportiva más grande del año. En vivo, desde el otro lado del mundo, un productor acaba de decir por radio "Prevenidos, todos a sus puestos... iniciamos en cinco, cuatro, tres, dos...". Las cámaras se encendieron; los equipos de audio, previamente calibrados, están listos; el talento está en su lugar. Es hora de comenzar el show que significa la Copa Mundial de Futbol FIFA 2018, desde Rusia, con amor (veamos quien entiende la referencia). 


Dicta la tradición que varias naciones, previamente seleccionadas a partir de un torneo eliminatorio, cada cuatro años deben correr detrás de un balón para mostrarle al mundo qué país domina el deporte más popular - algunos también dirán que es el más hermoso - del mundo. Y la popularidad de este evento global es tal que detiene la producción de países por completo. ¿O qué? ¿Acaso creyeron que esas pantallas que colocaron en los pasillos y lugares estratégicos en tus oficinas son para modernizar el periódico mural de donde trabajas? ¡Claro que no! Los patrones conocen la importancia del acontecimiento que comienza mientras trato de darle coherencia a este texto.

Obviamente, el mundial de futbol representa una oportunidad como pocas veces se ve en el mercado. Si mal no recuerdo, el monto que recauda este mes de puro futbol supera, por mucho, cualquier edición de Juegos Olímpicos, tanto en audiencia como en ganancias. No por nada las marcas más grandes y poderosas del orbe quieren ser parte del juego como patrocinadores oficiales. (De ahí que el resto de las firmas tengan que andarse con pies de plomo al momento de sumarse de forma "indirecta" a la fiesta, pues la FIFA anda con lupa para detener a todo aquél que quiera abusar de la marca registrada y que no haya desembolsado sus respectivos millones.)



Da la feliz casualidad que no hace muchas horas antes, la FIFA recién confirmó que México, junto con Canadá y Estados Unidos serán los países sede de la Copa Mundial durante el 2026. Más de 80 partidos tendrán lugar en territorio norteamericano, con lo cual se espera una derrama económica que supere los USD $11,000 millones de dólares, de acuerdo con la organización. 

Ni bien acaba de terminar el show inaugural de Rusia 2018 y ya se habla de lo que vendrá en 8 años. Ni bien aún no tenemos nuevo campeón (si es que Alemania no se aplica) y ya se comienzan a mover las piezas para lo que será la oportunidad de inversión y crecimiento más grande que México ha tenido en mucho tiempo. Recordemos que nuestro país ha sido sede de este evento en dos ocasiones  y, en su momento, las instalaciones y la infraestructura fueron suficientes para su realización. 



Afortunadamente tenemos poco más de 8 años para mejorar todo lo que se tiene que hacer para que la fiesta no nos quede grande. Al contrario. Si bien Canadá y Estados Unidos cuentan con estadios con tecnología de punta e instalaciones perfectas para la ocasión, México tendrá que mejorar algunos aspectos si es que quiere que los partidos en Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México estén a la altura de la circunstancias. 

Será ahí en donde todos, absolutamente todos, tendremos que hacer nuestra parte. Desde hoy las fechas ya están puestas, las fichas están en el tablero. Nos toca a nosotros patear ese balón que desde hoy ya está en nuestro lado de la cancha, saber triangular los pases y llevarlo hasta el área chica. Seguramente no anotaremos a la primera, pero tenemos tiempo para acercarnos las veces que sean suficientes. Esperemos no anotar en tiempo de compensación ni irnos a tiempos extra (mucho menos a penales). 

Mientras tanto, Vladimir Putin aparece en la TV y da un mensaje de bienvenida. Como no entiendo el ruso, no le pongo mucho atención. Prefiero pensar en las razones por las que la FIFA eligió a un artista inglés para la ceremonia de apertura. ¿Rusia no tenía a alguien? Digo, la interpretación de la soprano Aida Garifullina fue hermosa, pero un tanto opacada por el magnetismo de Williams. Algo así pasó cuando Shakira hizo lo propio en Sudáfrica 2014 (¿Shakira qué...?). 



Dentro de lo que nos compete, fuimos testigos de un show de apertura que no se complicó en cuanto a incluir mucha tecnología. Optaron por las mantas, fermas, bailarines, banda en vivo y un escenario central. Práctico, seguro, pero nada extraordinario. De acuerdo con Infobae, la producción del espectáculo estuvo a cargo del canal de televisión ruso Channel One y, una vez más, fue dirigido por Felix Mikhailov, la mente creativa que ha formado parte de las principales ceremonias celebradas durante todo el trayecto de la Copa Mundial de la FIFA 2018; desde el sorteo preliminar en 2015 hasta el acto de clausura previo a la final, que veremos en poco más de un mes, el 15 de julio.

Así llegamos una vez más a una nueva iteración de este evento global que mantendrá al 99.9 por ciento de la población mexicana en sus televisores o en sus dispositivos móviles. Prácticamente nadie está fuera de la fiesta, ni siquiera nosotros. Por ello, aprovechamos para desearle el mejor de los éxitos a nuestra selección nacional, quienes buscarán ese soñado 5to partido al enfrentarse nada más ni nada menos que con el actual campeón (tiembla, Alemania. Tiembla...). 

Feliz mundial de Rusia 2018 a todos. 

Fuentes: FIFA, Infobae, El Comercio

Créditos de foto: AP, Reuters, FIFA

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