Crónicas de Coyoacán: ¡Qué cantina para comenzar!



Por Israel Zepeda. 

Introducción

Cuando LDMX nació en la mente de los cuatro managing partners, el perfil de la firma era muy claro, ser una productora que no sólo tuviera un concepto visual diferente, sino que esta naturaleza fuera parte integral de nuestro ADN en los procesos, en las formas y en el equipo mismo. Y si, también en las oficinas que, aún sin horarios fijos ni permanencias forzosas, es indispensable para la integración de todos los que conformamos a la firma de producción. Nuestro primer espacio se encontraba en Barrio Alameda, un edificio en el que se reunían diversos negocios de varios giros, la mayoría centrados en diseño, música y artesanías. Ese lugar nos recibió durante poco más de un año, durante el cual crecimos de forma inesperada, por lo que habría que buscar un espacio más grande, pero que también estuviera lleno de historia y significado como lo es el Centro Histórico.

Poco tiempo después tuvimos la fortuna de encontrar un espacio en la calle de Canadá, en la colonia Parque San Andrés, en la delegación Coyoacán. Para quienes la conocen queda claro de la importancia que tiene esta zona, no sólo para la ciudad, sino para muchas almas creativas que encontraron en sus callejones la oportunidad de expresar sus emociones a través de expresiones artísticas, de sus librerías, sus incontables cafés, restaurantes, fondas, mercados, bares, cantinas, espacios públicos... el centro de Coyoacán y su área conurbada es EL espacio que muchos buscan pero muy pocos pueden (y se atreven) a vivir. 

A casi dos años de haber incursionado en este barrio lleno de colores, sabores, texturas y sonidos, nos hemos dado cuenta que no pudimos encontrar un lugar mejor, pues tenemos todo a la mano para realizar nuestras labores, encontrar inspiración y, como lo mencionamos desde un principio, ser, sentirnos y hacer las cosas de forma diferente. Sabemos que no existe la magia, pero todo lo que ocurre dentro de Coyoacán se parece. Y mucho. Nos sentimos honrados de ser parte de ella, por lo que a partir de hoy queremos compartir por este medio las Crónicas de Coyoacán, espacio en el que compartiremos lugares, anécdotas, personajes, leyendas y muchas cosas que sólo existen en esta pequeña gran latitud del mundo.


El Frontón 1946. 

La leyenda de Frida Kahlo ha trascendido su propio país y se ha convertido en un estandarte de la creatividad y empuje femenino en todo el mundo. Ha sido merecedora de una cinta, incontables homenajes en series, discos y una pequeña participación en una cinta de Pixar. Su lugar dentro del club de artistas plásticos nacionales que le dieron vida y nombre a México a mediados del siglo XX sólo es comparable con todos los mitos que se cuentan sobre su persona, sobre sus relaciones, su trabajo y su forma única e inigualable de percibir al mundo. Por ello, todo lo relacionado con ella obtiene un valor incalculable, algunas veces monetario, otras emocional. Visitar su casa, sus talleres, sus espacios sirven de inspiración para miles de personas que los visitan de todo el mundo, mes tras mes. Imaginen si fuera posible visitar los lugares que ella visitaba para encontrar inspiración o, de perdida, pasarla bien.



Con más de 70 años, la Cantina Frontón 1946 abrió sus puertas sin imaginar el tipo de personas que visitarían constantemente el lugar. En sus mesas, Frida solía brindar con personalidades como Diego Rivera, Emolio "El Indio" Fernández, Augusto Monterroso, entre muchos otros artistas, celebridades e intelectuales han hecho sentir su presencia en este lugar. En los murales es posible ver a Kahlo en alguna de sus incontables visitas o, de perdida, para llevarse a Diego de regreso a casa. A todo ello se le suman diversas anécdotas e historias sobre libros, arte, canciones, parrandas y demás relatos "de cantina" pero con los detalles que sólo un lugar como éste puede ofrecer. 

La arquitectura del lugar le brinda una atmósfera bohemia, más aún cuando alguno de los diversos conjuntos musicales del lugar toca algunas melodías a ritmo de jazz. Cada rincón de este lugar tiene una historia qué contar. Disfrútalos con un Tobalá marinado con unos gajos de naranja y chile piquín, unos totopos - con guacamole o frijoles refritos -, un queso fundido con chapulines o algún plato típico de Oaxaca o algunas de sus especialidades. El Frontón 1946 está abierto de lunes a domingo y lo encuentras en Aguayo 49, en el centro de Coyoacán.  

Fuentes: Fronton1946.com, Dónde ir

Crédito de foto: @Fronton1946, Chilango.com

0 comentarios:

Post a Comment