Por Israel Zepeda

Si el 2019 estuvo marcado por eventos intensos, el 2020 parece que no se quedará atrás. Ya le dijimos adiós a Chamín, a Neil y el domingo pasado nos enteramos de una tragedia más. Todo pintaba a que sería un domingo normal, previo al Super Bowl, cuando una noticia que sólo confirmaba un portal estadounidense comenzó a adueñarse de las redes sociales. Un supuesto accidente que involucraba un helicóptero en el que supuestamente viajaba una leyenda del deporte norteamericano. En un principio la noticia corrió como un rumor no confirmado pero a las pocas horas era una triste verdad. Kobe Bryant, jugador de basketball profesional que marcó época en la NBA, falleció debido a la caída del aparato. Más triste aún fue cuando el mundo se enteró que no viajaba solo, pues su hija, su mejor amiga y su entrenadora viajaban con ellos. Nadie a bordo sobrevivió. Se dirigían a un partido en un centro deportivo construido por el mismo Bryant, en el cual jugaría su hija. Lo que era una fiesta en el Mamba Academy se convirtió en el epicentro del llanto de una mujer que perdió no sólo a su esposo, sino a una de sus hijas; en el que varias niñas lamentaron la pérdida de sus compañeras y su entrenadora; en el que gracias a los videos grabados por los presentes en el lugar, los amigos, conocidos y fanáticos comenzaron a rendirle honores al héroe deportivo. 

Por staff LDMX.

¿Qué es la vida sino un suspiro tan pequeño en esto que llamamos existencia? Bien nos lo dijo nuestro gran Panda Mayor, Lalo López, "a la vida no hay que alargarla, hay que ensancharla". Todos, sin importar religión, posición social, ideología política o sexual, todos compartiremos el mismo destino. Todos vamos para allá. Quienes aún estamos aquí nos toca lamentar su partida, pero también celebrar sus logros, sus enseñanzas, hacerlos lecciones de vida y ejemplos para aspirar a ser mejores, con toda la tristeza y melancolía que esto trae consigo. El dolor pasa, pero la luz que esas personas crearon en nosotros en vida se mantiene por siempre. Es a ellos, a quienes se fueron, algunos sin tener la oportunidad de decir adiós, les dedicamos la sesión musical de hoy. La única recomendación que les dejamos es que tengan pañuelos a la mano, los van a necesitar. 


Por Israel Zepeda
La escena musical en México ha sido una de las más influenciadas por sonidos y ritmos ajenos a nuestro territorio en las últimas décadas. Desde el rock & roll, la música disco, new age, new romantic, el punk, el metal, pop, cumbias, salsas, rap, rap metal, grunge, brit pop, regetón (o como se escriba). Si bien el público mexicano siempre ha dado la bienvenida a todo tipo de ritmo e ideología sonora que escucha en la radio, también somos amigables y cariñosos con aquellos que surgieron en Latinoamérica desde el siglo XIX. El bolero, proveniente de Cuba y se expandió en toda la región latina, con lo que generó varios estilos y conceptos alrededor de sí mismo. Uno que se mantuvo durante las primeras décadas del siglo XX fue el de los "tríos" de guitarra, con el cual varios músicos encontraron su propia mina de oro. Fama y fortuna, promovida por los medios de comunicación electrónicos, en boga desde 1930 y que catapultaron aún más la cultura del romance, la melodía y las letras que inspiraban a los hombres y enamoraban a las mujeres. Uno de los más grandes y de los últimos exponentes de este género fue Benjamín Correa, mejor conocido como "Chamín" Correa, quien nació en 1929, rodeado de una familia de tradición musical. Por ello, desde muy joven demostró sus aptitudes como guitarrista. 

Años después, en 1951, forma Los Tres Caballeros, junto con Roberto Cantoral y Leonel Gálvez, grupo que se convierte en uno de los más populares conjuntos de música romántica latina en toda la historia, en gran medida gracias a la destreza instrumental de Correa en el requinto. Durante más de 50 años, Los Tres Caballeros mantuvieron su actividad musical a través de varios discos editados, así como de haber recibido muchísimos premios internacionales y ofrecido conciertos en diversas locaciones del mundo.  



A lo largo de toda su carrera, Correa también se desempeñó como arreglista y productor de artistas como Julio Iglesias, Rocío Durcal, Tania Libertad, Gloria Estefan, Olga Guillot, entre muchos otros. A finales del siglo XX participó con el maestro Armando Manzanero en los arreglos musicales del disco Romance, con el cual Luis Miguel retomó el tema de los boleros y los hizo populares a una nueva audiencia una vez más. Asimismo, participó con los Tigres del Norte en el disco Entrega Total, con lo que también incursionó en el género del regional mexicano. Ya para el 2003 participó como productor y arreglista del disco triple El Príncipe con el Trío, de José José, en cuya producción de usó únicamente la voz del cantante en versiones originales anteriores que fueron remasterizadas con los arreglos de los Tres Caballeros, con la inclusión de Chamín en su requinto. 



Desde entonces, Correa padecía efisema pulmonar, pero fue un infarto al miocardio el que le quitó la vida el 14 de enero del año en curso. Nos deja como legado su incansable talento en la guitarra, éxitos como El Reloj y La barca, sin olvidar esa tradición de disfrutar de un excelente momento bohemio a través de las guitarras de un trío, unos amigos y unos buenos tragos. Así como el rock jamás morirá, tampoco el bolero y la bohemia. Es sólo cuestión de tiempo para que esas melodías vuelvan a dominar la radio y, ahora, los servicios de streaming

Fuentes: Wikipedia, ChamínCorrea.com, El País

Créditos de foto: Nuestros Tríos, ChicagoTribune, LasEstrellas


Por staff LDMX

A todos en LDMX nos gusta encontrar sonidos nuevos, sorprendentes, "innovadores" cuando se trata de traer música en los audífonos. Pero tampoco podemos hacernos de la vista gorda y negar que en México hay talento, no sólo para los géneros que solemos repetir una y otra vez, sino que también disfrutamos y respetamos a un buen bolero. Si, la sesión de esta semana está inspirada en los tríos y las baladas creadas por los grandes cantautores de antaño, todo en honor al gran Chamín Correa, quien sobrevivió a los movimientos musicales del siglo pasado y alcanzó a colarse en el siglo XXI con uno de los más grandes exponentes de la música romántica y, sobre todo, amo y señor del requinto en la guitarra. Quítense el sentimiento del "blue monday" con unos boleros bien acá. 


Por Israel Zepeda.

Cada vez que sale de gira, Dave Grohl es idolatrado por millones. La gente paga lo que sea por estar en sus conciertos, por escuchar su música, por verlo hacer y deshacer sobre el escenario. Es toda una estrella, lo sabe, lo usa y lo disfruta. Y el público cada vez pide más de él, más de su talento. Es la típica relación de rockstar - fan y no hay más que ahondar ahí. Con toda la fama y fortuna que ya tiene, ¿Acaso Grohl admira a alguien? ¿Qué clase de ser todo poderoso podría ser merecedor de la atención de alguien tan talentoso y brillante como el líder de los Foo Fighters? ¡Sólo Dios...! Pues si ese fuera el caso, entonces Dios nació en Ontario, Canadá, el 12 de septiembre de 1952 bajo el nombre de Neil Ellwood Peart, quien fue globalmente conocido como baterista y letrista de Rush, banda de rock progresivo.


Por staff LDMX

Ni dos semanas teníamos en el 2020 cuando comenzaron los calores, los fríos, las amenazas de guerra, los accidentes, las malas noticias y si, la partida inesperada de personajes relevantes para nosotros. El más reciente e impactante fue el fallecimiento tan inesperado de Neil Peart, un verdadero dotado musical que solía juntarse con dos amigos suyos y crear piezas tan largas como irrepetibles. Quienes conocieron sus primeros discos allá a finales de los 60 saben que era uno de los mejores, si no es que el mejor cuando se trataba de pegarle al bombo, al hit hat, a la tarola. Durante más de 40 años inspiró a miles y les enseñó que una batería no es una caja de ritmos. La evidencia está en los mensajes de amor y respeto que cientos de músicos publicaron en medios y redes sociales al enterarse de la partida del Maestro Peart. Nosotros nos sumamos, no a lamentar su muerte, pero sí a recordar su vida con algunos de los mejores bateristas de todos los tiempos. Si nos faltó alguien (seguramente así será), nos avisan. 


Opciones culinarias en México existen millones. Tan sólo nuestra cocina es una de las más completas y deliciosas de todo el espectro gastronómico. Depende de la región en donde te encuentres podrás encontrar platillos típicos que seguramente se volverán tus favoritos. Seas vegano, carnívoro o le entres a todo, existe un platillo para ti; y ni hablar de los guisos y asados argentinos, legendarios entre los sibaritas y personas que gustan del buen comer. Cuando se trata de degustar un delicioso corte de carne entonces se trata de buscar algún restaurante argentino para cumplir con la misión. Y si se le suman unas empanadas como entrada, mucho mejor. Pero... ¿Qué pasaría si, por alguna razón, a alguien se le ocurriera fusionar los mejores cortes de carne argentina con elementos típicos mexicanos? "Un taco se hace muy fácil, pero ingeniar uno que fusione el sabor y la textura de un buen corte de carne de manera armoniosa con la tortilla mexicana, el nopal y las salsas, no fue fácil. Pero lo logramos", detalla Guillermo Luque, socio gerente y Chef Creative Officer (CCO por sus siglas en inglés) a cargo de Asado al Taco.


Por staff LDMX

Estamos seguros que la gran mayoría de nuestros lectores amanecieron sin un sólo regalo de reyes debajo de su arbolito en este frío y despejado día. Pero no estén tristes, el tío LDMX siempre piensa en ustedes y les trajo un ragalote digno de reyes. O sea, una sesión musical bien cargada de propósitos y excelentes vibras para que este veinte-veinte nos haga los profesionales que estamos destinados a ser. ¿No me creen? Nomás comenzamos con sus majestades satánicas The Rolling Stones para continuar con el duque blanco, David Bowie. A ellos se les suma The Cure, The Clash, Led Zeppelin, Guns N' Roses... o sea, la pura crema de la crema (mmmhh... entonces faltaría Eric Clapton... ¡Listo!). Salvo su mejor playlist, éste sale con harto cariño y ganas de que pasen un maravilloso día de reyes.