Reloj no marques las horas



Por Israel Zepeda
La escena musical en México ha sido una de las más influenciadas por sonidos y ritmos ajenos a nuestro territorio en las últimas décadas. Desde el rock & roll, la música disco, new age, new romantic, el punk, el metal, pop, cumbias, salsas, rap, rap metal, grunge, brit pop, regetón (o como se escriba). Si bien el público mexicano siempre ha dado la bienvenida a todo tipo de ritmo e ideología sonora que escucha en la radio, también somos amigables y cariñosos con aquellos que surgieron en Latinoamérica desde el siglo XIX. El bolero, proveniente de Cuba y se expandió en toda la región latina, con lo que generó varios estilos y conceptos alrededor de sí mismo. Uno que se mantuvo durante las primeras décadas del siglo XX fue el de los "tríos" de guitarra, con el cual varios músicos encontraron su propia mina de oro. Fama y fortuna, promovida por los medios de comunicación electrónicos, en boga desde 1930 y que catapultaron aún más la cultura del romance, la melodía y las letras que inspiraban a los hombres y enamoraban a las mujeres. Uno de los más grandes y de los últimos exponentes de este género fue Benjamín Correa, mejor conocido como "Chamín" Correa, quien nació en 1929, rodeado de una familia de tradición musical. Por ello, desde muy joven demostró sus aptitudes como guitarrista. 

Años después, en 1951, forma Los Tres Caballeros, junto con Roberto Cantoral y Leonel Gálvez, grupo que se convierte en uno de los más populares conjuntos de música romántica latina en toda la historia, en gran medida gracias a la destreza instrumental de Correa en el requinto. Durante más de 50 años, Los Tres Caballeros mantuvieron su actividad musical a través de varios discos editados, así como de haber recibido muchísimos premios internacionales y ofrecido conciertos en diversas locaciones del mundo.  



A lo largo de toda su carrera, Correa también se desempeñó como arreglista y productor de artistas como Julio Iglesias, Rocío Durcal, Tania Libertad, Gloria Estefan, Olga Guillot, entre muchos otros. A finales del siglo XX participó con el maestro Armando Manzanero en los arreglos musicales del disco Romance, con el cual Luis Miguel retomó el tema de los boleros y los hizo populares a una nueva audiencia una vez más. Asimismo, participó con los Tigres del Norte en el disco Entrega Total, con lo que también incursionó en el género del regional mexicano. Ya para el 2003 participó como productor y arreglista del disco triple El Príncipe con el Trío, de José José, en cuya producción de usó únicamente la voz del cantante en versiones originales anteriores que fueron remasterizadas con los arreglos de los Tres Caballeros, con la inclusión de Chamín en su requinto. 



Desde entonces, Correa padecía efisema pulmonar, pero fue un infarto al miocardio el que le quitó la vida el 14 de enero del año en curso. Nos deja como legado su incansable talento en la guitarra, éxitos como El Reloj y La barca, sin olvidar esa tradición de disfrutar de un excelente momento bohemio a través de las guitarras de un trío, unos amigos y unos buenos tragos. Así como el rock jamás morirá, tampoco el bolero y la bohemia. Es sólo cuestión de tiempo para que esas melodías vuelvan a dominar la radio y, ahora, los servicios de streaming

Fuentes: Wikipedia, ChamínCorrea.com, El País

Créditos de foto: Nuestros Tríos, ChicagoTribune, LasEstrellas

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